Escrito por GregorioHM el 17 marzo, 2010
Tras hablar de Basilea III, vamos a hablar ahora de las cuotas participativas, ese misterioso instrumento de capital de las cajas de ahorros. Este instrumento actualmente es poco atractivo para el inversor: no tienen derechos políticos y está limitado al 5% el porcentaje que puede comprar un solo tenedor, por lo que no puede acceder al control en ningún caso.
La nueva normativa de capital bancario que se impondrá en 2012 va a forzar, según fuentes entendidas del sector, a hacer más atractivos estos instrumentos para captar capital, equiparándolos con las acciones al dotarlas de derechos políticos. No hay otra salida, si las cajas quieren cumplir con los nuevos estándares internacionales de capital, agregan fuentes implicadas en la nueva regulación.
En la reforma financiera internacional que conducirá a Basilea III, uno de las modificaciones más importantes va a ser la necesidad de tener más capital y de mayor calidad (capital y reservas), dando un menor peso en el cálculo de las ratios de solvencia a los productos híbridos como las participaciones preferentes.
En un reciente documento del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea se señala que «la clase de activos que formarán el Tier 1 [uno de los principales ratios de solvencia] serán las acciones y el beneficio retenido», mientras que «los híbridos, actualmente limitados al 15% del Tier 1, perderán paulatinamente importancia».
En términos prácticos, supondrá que el mínimo de este capital de mayor calidad (core capital) de las entidades se sitúe en el 8,5% de los activos ponderados por riesgo, según las previsiones de la patronal de las cajas (Ceca). Sólo catorce cajas se encuentran por encima de este nivel, según datos de junio de 2009, los últimos disponibles de todo el sector. Ahora no existe mínimo para este tipo de recursos propios, si bien el mercado considera que un nivel aceptable se sitúa entre el 7 y el 8%.
Hoy las cajas sólo tienen dos fórmulas para elevar este tipo de capital de primera categoría: a través de reservas o emitiendo cuotas participativas, algo que sólo ha hecho CAM hasta el momento. Las principales cajas del país, como La Caixa o Caja Madrid, han señalado en varias ocasiones el poco atractivo de estos instrumentos para los inversores y han exigido su reforma, hasta equipararlos con las acciones de los bancos.
El Banco de España también ha insistido en que hay que llevar a cabo reformas que den a las cajas de nuevas fórmulas para conseguir capital como los bancos. En su último discurso, el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, instó a la Administración a «dar [estas entidades] la posibilidad de captar recursos propios de calidad [...], cumpliendo con los requerimientos que el nuevo entorno regulatorio internacional va a exigir en los próximos años». No obstante, Ordóñez nunca ha querido precisar si esta reforma pasa por dar derechos políticos (de voto). De momento y a día de hoy reiterar que en España sólo CAM, la Caja del Mediterraneo, a emitido este instrumento en el mercado de valores. Algo tiene que cambiar para que este mercado sea dinámico, pues parece que sí es necesario en el nuevo entorno competitivo y normativo que se avecina para las entidades de crédito de personalidad jurídica no privada.
Publicado: 17 marzo, 2010
Categorias: Concentración sectorial, fusiones y participaciones, Coyuntura económica, Entidades, Negocio Internacional
Etiquetas: Etiquetas: banco de españa, bancos, basilea III, cajas de ahorros, derechos de voto, derechos políticos, entidades de crédito, instrumentos de capital, mercado de valores, regulación internacional
Escrito por GregorioHM el 12 marzo, 2010
No sólo las empresas tienen que capitalizarse, también los bancos –entendidos por las entidades de crédito en general– tienen que generar reservas o emitir capital (de primera calidad, TIER1) suficiente para sanear balances, deterioros, excesos de la crisis.
Dentro del equipo de blogs expertos de SegurosRed llevamos tiempo hablando de la regulación dictada por Solvencia II para la entidades aseguradoras, tanto por el experto en Pólizas como en Tecnología. Aquí vamos a ver como presenta el panorama futuro para las entidades de crédito, forzado especialmente por la propia situación aún incierta del sector bancario:
Basilea II no ha llegado a aplicarse de forma generalizada y, sin embargo, Basilea III ya está llamando a la puerta de las entidades financieras de todo el mundo. ¿Qué ha pasado para que el anterior acuerdo de los banqueros centrales no lograra mitigar los efectos de la crisis financiera? ¿Será suficiente con los nuevos requisitos que ahora se están debatiendo?
La regulación sobre recursos propios de Basilea nació en 1988, cuando los bancos emisores de las principales economías desarrolladas se pusieron de acuerdo para establecer el capital mínimo que deben tener los grupos bancarios en función de los riesgos que afrontan.
El acuerdo establecía una definición de capital regulatorio, compuesto por elementos agrupados en dos categorías (tier 1 , tier 2), en función de si cumplen ciertos requisitos de permanencia, de capacidad de absorción de pérdidas y de protección ante quiebra.
En 2004, el comité de supervisión del Banco de Pagos Internacionales de Basilea llegó a un acuerdo para revisar y ampliar el esquema previo de capital regulatorio. El propósito era crear un marco normativo internacional que permitiera a los reguladores establecer cuánto capital deben reservar las entidades financieras en función del tipo de operaciones y riesgos que afrontan.
Sus defensores creían que Basilea II protegería al sistema financiero internacional de potenciales quiebras de bancos pero, en la práctica, la nueva regulación no pudo evitar que se desencadenara la crisis subprime, el epicentro de la mayor recesión económica de los últimos 60 años. Para sus detractores, Basilea II conlleva una complejidad excesiva en el cálculo de las ratios de capital, al pasar de contabilizar activos, sin más, a tener en cuenta los activos ponderados por riesgo.

”
La crisis ha llegado con Basilea II a mitad de camino, de manera que va a llegar una Basilea III antes de que Basilea II
haya entrado en vigor completamente. Está demostrado que hay riesgos de otra naturaleza, que no se pueden determinar con modelos estadísticos. Eso vale para miles de operaciones rutinarias a lo largo de años, pero esa estadística no vale para riesgos por la toma de posición en productos financieros negociados en mercados no regulados”, explicaba recientemente el
presidente de Bankinter, Pedro Guerrero, en una entrevista.
Basilea III va a tratar de cubrir las lagunas de la anterior regulación por medio de tres vías: más uniformidad en la definición de los niveles mínimos de core capital, exigencias de más recursos propios y, sobre todo, de mayor calidad.
VIA: CincoDías, bajo el título triste peregrinaje hacia la nueva normativa.
Yo no lo habría explicado mejor. Los comentarios beben de buenas fuentes.
Basilea 2 cederá el testigo en breve a Basilea 3. Cada vez será más normal dejar de hablar de esta normativa sin números romanos pues no me extrañaría que a diez/quince años vista lleguemos a la IV o V parte de una iniciativa de mínimos que empezó hace décadas con escasa fuerza y que recientemente tuvo una leve e insuficiente ampliación de términos, claramente superada por la crisis actual. Basilea II ha demostrado resultar un fracaso sin paliativos, aunque “a falta de pan buenas sean las tortas” que nos estamos pegando. De momento se prevé que Basilea III pueda entrar en vigor allá por 2012, por lo que a lo mejor realizan ya una buena tarea y sirve de escarmiento para un tiempo.
Con todo esto se deduce que ante la necesidad de contar con más capital y de mejor calidad se limitará la rentabilidad y los dividendos de las entidades. Habrá que esperar a ver como mueven sus fichas los bancos para pasar por el aro de esta nueva normativa sin reducir su nivel de beneficios.
Publicado: 12 marzo, 2010
Categorias: Ayudas públicas, Canales financieros, Concentración sectorial, fusiones y participaciones, Coyuntura económica, de Crédito, Entidades, Financieras, Legislación, Negocio Internacional, Riesgo y morosidad
Etiquetas: Etiquetas: banco de pagos internacionales, banqueros centrales, Basilea, Basilea 2, Basilea 3, basilea II, basilea III, crisis financiera, crisis subprime, mercados no regulados, modelos estadísticos, pedro guerrero, productos financieros, quiebras de bancos, riesgos, tier
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