Pymes y autónomos se enfrentan, con la actual situación económica, a importantes retos que dependen de su capacidad para resistir al stress coyuntural sobre la liquidez, competitividad y productividad; existe una urgente necesidad de renovarse y adaptarse a las nuevas circunstancias.
Sin embargo, tan indispensable como gestionar lo propio es asegurarse el cobro de las posibles facturas o créditos emitidos, públicos o privados, gestiones, que pueden llegar a durar más de tres meses. Por tanto se produce una separación de la actividad productiva respecto de la económica y financiera para poder sobrevivir en ambos ámbitos: en su mercado y en su balance patrimonial.
Hace tan sólo unos días les indicábamos desde este blog (24/06/2009) que tan importante como el control de la inversión en inmovilizados es el de la inversión en capital circulante. “No compre mercancías de dudosa salida comercial a corto plazo ni venda a clientes y/o a plazos que dude cobrar. Tres valores empresariales fundamentales son: solvencia, rotación de activos y liquidez/realizable”. No los descuide pues sino sus acreedores pueden hacerle más complicada aún la salida de la actual crisis.
Por estos motivos, ARAG ha querido introducirse en el sector de reclamación de impagados mediante un nuevo servicio dirigido a pymes que necesiten apoyo legal para la gestión de sus impagos y recobros ante el creciente repunte de la morosidad. Y es que, según las previsiones de la aseguradora, 1 de cada 4 empresas de tamaño medio y pequeño van a necesitar apoyo de estas características, en especial en los sectores de equipamientos del hogar, automoción, textil y construcción, los más afectados por la crisis económica.
Las ventajas de un servicio legal de estas características son la reducción media del plazo de cobro a sus deudores / clientes, lo que contribuye a reducir las posibilidades de que prescriba la deuda, de fuga del deudor o de preferencia de pago a otros acreedores. En consecuencia, quienes tengan contratado este servicio podrán experimentar un incremento directo de su tesorería y, por tanto, obtendrán una mejora de su rentabilidad financiera y económica por extrapolación.
El origen de la firma ARAG se remonta al año 1935 en Alemania. Es entonces cuando el prestigioso abogado y notario, Heinrich Fassbender, funda ARAG como Compañía de Seguros de Defensa Jurídica especializada en el automóvil, aunque pronto se generalizó al resto de ramos aseguradores. En 1945, se crea en Dusseldorf la sede central de ARAG, convertida ya en referente nacional en el sector de la Defensa Jurídica.
Artículos relacionados
RSS de los comentarios. TrackBack URI
Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad
Comentarios Recientes